Es la preparación de la llegada del niño jesus y a su vez las personas celebran las novenas por lo que es una costumbre católica que se empieza desde el 16 hasta el 24 de diciembre donde se va prendiendo una vela del adviento según el día lo cual consta de nueve días.
PRIMER DÍA: LA NOCHE
La noche fue el momento en que Dios quiso nacer; ante todo la noche es SILENCIO, y en el silencio Dios se hace presente, nos habla, se hace presente en nuestras vidas y en la historia de nuestro pueblo; la noche además esta llena de OSCURIDAD de la cual Cristo es la antítesis, “Yo soy la luz del mundo” dirá mas tarde proclamándose el mismo como aquel que viene a dar la vista a los ciegos y la liberación a los cautivos.
La noche encierra toda la mística de la CALMA, esa calma que nos invita a la oración, que nos llama a mirarnos hacia adentro y encontrarnos a nosotros mismos y a reconocernos como hijos de Dios.
La noche de navidad tiene que ser para nosotros el momento justo para encontrarnos con Jesús, con ese Jesús que nace en mi corazón y en el de mi hermano.
SEGUNDO DÍA: EL ESTABLO
Lo primero que resalta en el establo es la POBREZA, esta pobreza extrema donde Dios quiso nacer, realzando así a esta condición de vida y haciendo luego de los pobres sus privilegiados, sus bienaventurados. Además de pobre el establo es MARGINAL, siempre se encuentra alejado de las casas, alejado de nosotros, ese es el lugar que le dimos para nacer, alejado de nuestro corazón y de nuestros hermanos. También podemos decir que el establo es CÁLIDO, los habitantes de la pobreza y de la marginalidad le ofrecen su calor al niño de Belén y le prestan un lugar para nacer.
La noche de navidad tiene que ser el momento justo para acercarme a mi hermano pobre y marginado y así enriquecerme con su calor y brindarle mi amor.
TERCER DÍA: LA ESTRELLA
Una vieja tradición de familia hace que en la punta del “árbol” navideño o sobre el pesebre este una estrella, es la estrella de Belén, la que GUIÓ a los reyes a encontrarse con el niño Dios recién nacido, los magos tuvieron que seguirla, sin saber a donde iban a parar, pero con la inmensa seguridad de que los conducía a algo grande, muy grande; que los conducía hacia un Rey que tenía mucho mas poder que ellos. Y vinieron de muy lejos, desde allá, desde Oriente a encontrarse con un establo sobre el cual la estrella se detuvo e ILUMINÓ, mucha gente más habrá visto su luz, algunos se habrán acercado, otros no, y es que muchas veces preferimos las tinieblas a la luz, preferimos que nuestras obras no sean conocidas. Pero luego de iluminar el pesebre de Belén la estrella DESAPARECIÓ, se esfumó, como si nunca hubiera existido, cedió su lugar de iluminaria a una luz mas potente, a una luz inextinguible, a la luz de Cristo a la cual vino anunciando en su largo camino.
Nosotros debemos ser como la estrella: guiar, iluminar a los hermanos para que lleguen a Cristo y una vez allí desaparecer.
CUARTO DÍA: LOS ANIMALES
Los animales son ante todo CRIATURAS de Dios, Él los creó para que sirvieran al hombre, su misión es involucrarse en la vida del hombre, por eso el hombre debe tenerlos como hermanos. El hombre es quien da sentido a la existencia de los animales, sin él, ellos no tendrían razón de ser.
En aquella noche de Belén los animales brindaron al niño el CALOR que los hombres no supimos brindarle, en esa noche en que Jesús pedía otro si al hombre, no lo encontró.
El evangelio no nos relata como se comportaron los animales, pero seguramente pusieron en practica su MANSEDUMBRE para poder brindar un mejor lugar a este niño que nacía, a este redentor que venía, a este Cristo que se entregaba.
QUINTO DÍA: LOS REYES MAGOS
Podemos detenernos en tres actitudes de los reyes que nosotros debemos imitar; primero ellos SALIERON de sus castillos en Oriente, abandonaron sus comodidades para encontrar y ver al Rey de Reyes, ellos, que podían enviar a sus siervos a buscar al niño, se pusieron en camino, reconociendo que su reinado es de este mundo y el de Cristo no. Una segunda actitud es la CONFIANZA, confiaron en la estrella que los iba guiando, era su único punto de referencia, confiaron plenamente en que era el mismo Dios que los guiaba. Al llegar tuvieron una tercera actitud digna de imitar: la ADORACIÓN al niñito, quieto en los brazos de su madre, fue hostia viva dispuesta a ser adorada, a ser contemplada... y los magos lo hicieron.
Intentemos en esta navidad salir de nosotros mismos y confiar en que Dios nos llama a su Adoración.
SEXTO DÍA: LOS PASTORES
Los pastores fueron también partícipes de este glorioso nacimiento, ante todo debemos destacar que al momento de que el ángel le anunciara, ellos se encontraban TRABAJANDO, estaban cumpliendo su tarea, cuidando al rebaño, es decir, hacían lo de todos los días, y desde allí el Señor los llama a adorar a Cristo y ellos, respondiendo al llamado, se acercaron a él con HUMILDAD, algo que caracteriza la tarea pastoril, por su condición de siervos no de dueños del rebaño; son los que tienen la misión de cuidar del rebaño, protegerlo de cualquier peligro, por esto tienen que estar VIGILANTES, y justamente por esto pudieron darse cuenta del llamado del Señor e ir a su encuentro con prontitud y alegría.
SÉPTIMO DÍA: SAN JOSÉ
Si meditamos la Sagrada Familia es necesario “contemplar” a San José, castísimo esposo de María, él debe ser modelo de los esposos, cristianos o no, ante todo por el RESPETO que tuvo hacia María aunque no entendía del todo lo que estaba pasando. Además José ACOMPAÑÓ a Jesús durante toda su infancia y su juventud, le enseñó a trabajar como carpintero y a respetar a los demás, por esto debe ser modelo de todo padre de familia. José también supo ACEPTAR LA VOLUNTAD DE DIOS, que, si bien se dio mas en la vida de María, el tuvo que decir también que sí viéndose involucrado en la vida de ella, así es modelo de compañero, sabiendo aceptar el plan de Dios en las vidas de su familia.
OCTAVO DÍA: VIRGEN MARÍA
En la Sagrada Familia tenemos una figura muy querida por todos nosotros, ella en María, la Madre de Nuestro Señor; ella ante todo es la mujer del SÍ, es la mujer que acepta el proyecto de Dios en su vida y lo planifica viviendo día a día.
Además es la mujer del SILENCIO, la mujer de la escucha, pues solo en el silencio se puede escuchar, y ella supo escuchar la Palabra de Dios y realmente hacerla Carne, hacerla hombre. María es la mujer de la ESPERANZA, la mujer que siempre esperó la liberación de su pueblo y que fue portadora de ella, la mujer que esperó al pie de la cruz, esperó la resurrección y el Espíritu Santo y llena de Él anunció la salvación del mundo.
NOVENO DÍA: JESÚS
Llegamos a la figura principal de la historia: Jesús. Él es SACERDOTE, se ofrece él mismo como sacrificio, como altar y víctima, él mismo es quien, siendo Dios, se hace hombre para morir por nosotros; el PROFETA porque viene a traernos la noticia de que él es la salvación, a anunciar la misericordia del Padre y el deseo de que todos se salven, y es REY pues viene a gobernar las naciones con un cetro de justicia, de justicia divina.
En esta navidad, y siempre, debemos ejercer esta triple función de Cristo que nos es dada por medio del bautismo.